Los polipastos trabajan bajo esfuerzos repetidos y señalan desgaste antes de fallar. Reconocer estas señales permite programar la intervención en una parada planificada, en lugar de afrontar una indisponibilidad imprevista.
Ruidos y vibraciones fuera de lo normal
Los operadores perciben cambios sonoros antes que cualquier instrumento. Chasquidos en la elevación, ruido metálico intermitente, trepidación al iniciar el movimiento o un zumbido nuevo en el motor merecen registro e inspección. Un cambio de sonido casi siempre indica un cambio mecánico o eléctrico.
Deriva de la carga con el freno accionado
Si la carga desciende lentamente después de soltar el mando, el sistema de frenado necesita verificación inmediata. El desgaste de pastillas, una holgura incorrecta, la contaminación por aceite o el fallo del conjunto electromagnético figuran entre las causas frecuentes. Esta es una de las señales que no deben postergarse.
Cadena o cable de acero con alteraciones visibles
- Eslabones alargados, torcidos, con marcas de roce o pérdida de sección
- Alambres rotos, aplastamiento, formación de jaula de pájaro o corrosión en el cable
- Lubricación ausente, reseca o contaminada por abrasivos
- Enrollamiento irregular en el tambor o salto de diente en la rueda de carga
Gancho con deformación o abertura excesiva
El gancho es un indicador directo de sobrecarga histórica. El aumento de la abertura, la torsión, las fisuras, el desgaste en el punto de apoyo de la carga y el bloqueo del pestillo de seguridad son motivos para retirar el equipo de operación hasta su evaluación técnica.
Calentamiento anormal y protecciones actuando
Un motor más caliente de lo habitual, un relé térmico que se dispara con frecuencia o un magnetotérmico que actúa sin causa aparente apuntan a sobrecarga, problema de ventilación, freno que arrastra o fallo en el bobinado. Reducir la protección para "resolver" el disparo solo traslada el problema.
Mandos y finales de carrera irregulares
Una botonera con respuesta intermitente, un cable festoneado dañado, un final de carrera que no actúa en la posición correcta y contactores con ruido de conmutación son señales eléctricas que preceden a las paradas. En equipos antiguos, estos síntomas suelen acompañar a la obsolescencia del cuadro.
Fugas y holguras mecánicas
La pérdida de lubricante en el reductor, una holgura axial perceptible, el desalineamiento del carro de traslación y ruedas con desgaste desigual afectan a la vida de los demás componentes. Una holgura tolerada durante meses suele terminar en la sustitución del conjunto completo.
Conclusión
La mayoría de los fallos en polipastos viene precedida de señales observables. Registrar incidencias, formar a los operadores para que las comuniquen y mantener inspecciones programadas convierte la indisponibilidad imprevista en mantenimiento planificado. Cuando aparece alguna de estas señales, la inspección técnica debe preceder a cualquier uso continuado.
¿Necesita aplicar esto en su operación?
Envíe los datos del equipo y del lugar. La evaluación técnica considera las condiciones reales de su instalación.
Solicitar evaluación técnicaArtículos relacionados
-
Selección del equipo
¿Puente grúa o pórtico: cuál elegir? -
Presupuesto
¿Qué informar al solicitar presupuesto de un equipo de elevación? -
Automatización
¿Cuándo modernizar el cuadro de un puente grúa?